18 de abril de 2011

Teléfonos


A mi no me gustan los teléfonos, los celulares menos. El teléfono siempre me pareció un aparato maléfico que tiene la habilidad de sonar cuando estoy lejos, pero reconozco que a veces resulta útil, aunque hoy quiero hablar de una particularidad de mi teléfono de línea.
Como mi teléfono de línea está a mi nombre, figuro en la lista de sujetos susceptibles de ser interrumpidos a cualquier hora por compañías que nunca me entero el nombre porque corto antes de que finalicen su discurso: “¡que suerte que atendió! ha sido sorteado como el boludo de la semana…” ahí corto, a veces con violencia, siempre con impaciencia.
Debiera quedarme escuchando para poder demandarlos, aunque me imagino que es inútil.

3 comentarios:

Andres Grassi Lanza dijo...

Prima:
Seguramente seguís siendo clienta de TelefoRnica o TIMOfónica como algunos la llamamos. Hubo un intento de reglamentar a las empresas de Telemarketing para que los usuarios nos pudieramos inscribir en un listado para no recibir esos "llamaditos". Evidentemente no prosperó.
la solución que Yo encontré es dar de baja esa Linea y pasarme a Telecentro. Tenes TV, Teléfono de Línea e Internet. Funciona bien y esos "llamaditos" no existen.

Saludos.

Andres Grassi Lanza
http://www.Sinergia1.Blogspot.com

Cassiopeia dijo...

Diles que eres un holograma y enganchas; o que eres "la señora que limpia" (lo cual siempre es cierto).

O diles "ALO, ALOOOO. SOY SORDA Y NO TENGO PLATA PARA IR AL MEDICO POR LO QUE PAGO POR EL TELEFONO!!!"

Abrazotes!

Margarita dijo...

me encantaría contestarles Cassi, pero son mensajes grabados ¡los muy cobardes no están ALLÍ PARA ESCUCHAR LA RESPUESTA a LO QUE GENERAN! aunque sin duda yo no sería tan encantadora como tú.