30 de septiembre de 2010

Nuestra Señora de la Merced



Estoy a merced de la carambola ¡já! una de las primeras jugadas exitosas vino de la mano de “la merced”.
¡Qué increíble! (y si no entienden de lo que hablo aclaro que tampoco entienden cuando parece que entienden)
Resulta que los inciertos caminos de la vida me llevaron a obtener consecuencias insospechadas en respuesta a mis desinteresadas buenas acciones.
¡qué felicidad!

1 comentario:

delia dijo...

un batir de mariposa...